lunes, 24 de mayo de 2010

Castillos...

Ah qué fregón canta Amanda Miguel... con esa voz que la caracteriza y que llena los oídos, el corazón, las venas de puro sentimiento.

Andaba buscando una canción y me tropecé con ésta, que se me hizo TAN apropiada para el "mood" en que ando y decidí darle un lugar en mi blog.



Hubo una vez un país de miel
Con tejados color bermellón
Donde yo era reina y el era el rey
En un reino de cuentos de amor

Mi mágico castillo en el aire
Brillaba transparente bajo el sol

Hubo luego aquella tormenta cruel
Y el castillo del aire cayó
A la luz de un rayo se abrió a mis pies
El abismo de su corazón

Entonces pude verlo tal cual era Y lo que descubrí me destrozó
Mi rey era un monstruo de piedra
Con el corazón de piedra
Pagó por mi amor con piedras
Rompió mi ilusión con piedras

Yo fui una vez esa ingenua fiel
Que este cuento creyó realidad
Y pagué tan caro mi estupidez
Que no quiero atreverme a soñar

No quiero más castillos en el aire
Ni reyes que lastiman sin piedad


Mi rey era un monstruo de piedra
Con el corazón de piedra
Su amor siempre fue mentira
Castillos que hoy son ruinas

sábado, 22 de mayo de 2010

Con él...



Ve, no sigas siendo el hombre que me hace vivir sin aliento
El que se obliga a mentir a callar y ah fingir sentimientos
Te dejo libre por fin sin perdon sin amor sin castigo
Vete ve

Ve para que puedas volar sin tener que ocultar a ese amigo
Cuentale a el que tal vez has jugado muy sucio conmigo
Dile que busque mi amor ahora que ya no tiene sentido
Vete ve

Con el quizas logres la paz el sosiego y la felicidad
Quizas des a tu vida un acento de luz y verdad
Ojala que tengas suerte ojala no mientas mas

Con el quizas puedas vivir y sentir de una vez el amor
Quizas saques de dentro de tu alma el valor que te falta
Conmigo con el

Ve ya no me digas que soy la que espia tus fugas de noche
La que te ata al hogar con cadenas de hierro y reproches
No vuelvas a interpretar lo que nunca en la vida has sentido
Vete ve

Ve para que puedas amar aunque amar a ti te de vergüenza
Para que puedas vivir aceptando tu naturaleza
Para que puedas mi bien levantar de una vez la cabeza
Vete ve

Con el quizas logres la paz el sosiego y la felicidad
Quizas des a tu vida un acento de luz y verdad
Ojala que tengas suerte ojala no mientas mas

Con el quizas puedas vivir y sentir de una vez el amor
Quizas saques de dentro de tu alma el valor que te falta
Conmigo, con él.

viernes, 21 de mayo de 2010

Lo que nunca has sentido

Esta será la última vez que leas mis palabras. Y no son ningunas palabras de amor. Sólo espero que seas lo suficientemente maduro y valiente como para leer hasta el final sin detenerte y aceptar los errores que ambos cometimos, así como la crueldad con la que me trataste, la indiferencia a la que me sometiste y la estupidez en la que me sumí por ti.

Idiota. Soy una idiota por haber pensado que no te merecía. Por haber deseado merecerte. Por haber creído en ti. Jugaste cruelmente al decir que ibas a trabajar en algo en lo que nunca creíste. Nunca pusiste de tu parte. Y, como puedes ver, yo sí. Yo alcancé endurecerme de tal forma que tu adiós no me sumió en la total depresión, no deseo morir, no voy por la vida anhelando tenerte. Siento pérdida, sí; mas no siento desfallecer por tu maldita ausencia. Sé a ciencia cierta que eres tú quien no me merece a mí y eres tú quien más ha perdido al dejarme ir.

Yo creí en ti, en lo poco que me diste –casi nada-, confié demasiado en ti, en que harías un esfuerzo. Y creí todas las mentiras que dijiste. Porque, seamos honestos, mentías cada vez que me besabas. Mentías al tocarnos. Mentías al tomarme de la mano. Te escudarás tal vez diciéndote a ti mismo que lo hiciste para no herirme. ¿Más? No podías haberme hecho más daño del que ya me habías hecho. No podías haberme dañado más. Y sin embargo heme aquí, sintiéndome aún más herida. Aún más traicionada.

Mentiste al iniciar este juego en el que me trataste con tal desapego, que nunca en verdad me diste un verdadero lugar en tu vida. Fui tu amante y jamás me hiciste el amor. Fui tu amante y jamás me diste amor. Fui tu amante y jamás tuve ni siquiera ese lugar en tu vida.

Dices que las llamadas eran porque hablabas con una amiga, que los celos eran porque así eres con tus amistades, que me quieres mucho como amiga… y los besos ¿qué? ¿por qué besarme si no ibas a poner nada de ti en ellos? Y me prometiste que lo hacías porque querías. ¿Querías hacerme sentir como un animal al que se le tiene lástima? Sé sincero contigo mismo y acepta que te gustaban, que los disfrutabas. ¿O acaso me usaste para saber qué tan hombre eres?

Cobarde. Eres un cobarde porque, en lugar de arriesgarte a intentar ser feliz conmigo, te decantaste por lo que –según tú- amas. PERO NO ERES CORRESPONDIDO. No eres amado y sabes bien que si no ha sucedido en estos años de convivencia, pues muy pocas son las posibilidades de que llegue a pasar. Y yo te amaba con locura. Eras mi todo. Y poco a poco te encargaste de masacrar mi amor, mi dedicación, mi entrega. Me asesinaste, utilizándome como sacrificio humano para ver si así tu Dios se apiadaba de ti y te daba lo que tanto has deseado. Y tu ídolo no te dio por escuchado. Te ignora hasta el momento.

¿Qué crees? Así como yo no pude con todo mi amor, mis atenciones, mis cuidados, mi ternura, mis sueños, mis ganas de ti, de amarte y adorarte; hacer que me amaras, tampoco tú con todas tus ganas, por más que desees, vas a ser amado por la persona que tienes a tu lado. Nunca vas a saber lo que es tener para ti tanta adoración. Ésa persona no sabe amar. Se decidió a no amar. Y tú no vas a saber lo que es ser amado como yo te amé.

En la búsqueda de lograr tu corazón me perdí a mí misma en el camino. Ese fue uno de mis más grandes errores: cambiar para complacerte. Me hiciste menos, me rechazaste en todas las formas posibles y encontraste algunas más. Siempre me tuve que justificar ante ti. Me trataste como alguien amoral, inmoral, indecente; creo que sólo era para justificar ante ti mismo tu falta de coraje para aceptar y permitirme la entrada en tu corazón.

Me importa ya muy poco lo que puedas pensar de mí. Me vale si me consideras ligera o no. Yo sé quién soy, cómo soy y lo que valgo. Soy una dama, una gran mujer que perdiste por no saber ni querer amar. La mujer que no supiste apreciar en su justa medida. Perdiste algo grande, porque sabes que como yo nadie te va a amar y no vas a ser totalmente feliz porque no hay nadie que sea capaz de brindarte los pequeños destellos de felicidad que yo tenía guardados para darte.

Ve y pregúnta si esa persona estaría dispuesta a morir por ti. Hazlo. Pregúntale si la sola idea de verte herido le hace llorar o si el imaginarte sufriendo hace que su cuerpo entero se estremezca de dolor. Ahí tienes a tu amor.Vive feliz a su lado, colecciona los pocos segundos de felicidad que te pueda dar. Pero no esperes más.

Gracias a Dios, yo tengo muchos segundos de felicidad a los cuales aferrarme. Para recordar y volver a ser feliz mientras los rememoro aunque en este momento mi alma esté sangrando. Gracias a Dios tengo mucho de lo cual sostenerme y no sólo lo vivido contigo, sino también antes y después de ti. Y gracias a Dios con cada golpe que me han dado, me voy fortaleciendo más y más. Y me voy desensibilizando para no volver a jugar el papel de víctima, para que no me hagan sufrir más. Gracias a Dios en algún momento de mi vida he amado y he sido amada. Y alguien me amará.

Aunque ahora me haya tocado perder, no importa. Ya vendrán tiempos mejores. Llegará el amor. Espero que no te des cuenta ya tarde que conmigo perdiste tu mejor sueño: ser feliz, tener una pareja que te ame y una familia completa. Al perderte yo a ti, perdiste más tú de lo que crees que he perdido. Al hacer lo que me hiciste, te hiciste más daño del que crees haberme hecho a mí.

Si alguna vez deseas recuperarme, inténtalo, yo no voy a buscarte. Trata, a ver si consigues hacer que me olvide de todo lo pasado y vuelva a aceptarte... aunque sea como amigo. Mas no esperes que sea fácil, soy una persona muy diferente a la que conociste ayer.

Intenta ser feliz, yo lo haré. Y si no es conmigo, busca dónde y con quién, pero que te ame. No permanezcas mucho tiempo haciéndote el daño que me hice yo al tratar de convencerme de que cambiarías tus afectos hacia mí. No te destruyas de esa forma.

Créeme, lo más difícil es decidirse a dejar una relación que no te deja más que dolor y desencanto. Pero se supera, yo lo estoy haciendo.

Adiós.
Te amé demasiado y tal vez ese fue mi más grande error.

sábado, 8 de mayo de 2010

Confesando mis sentimientos. (Memory - Sugarcult)

Naufragando en el mar de confusión en el que tus malditos desprecios me han sumergido, me percato que sí, que sin tí aún sigo viva. Mas vivo a medias, soy un planeta sin sol.

Transmutando el rostro apagado en una máscara agradable a la vista del mundo, para no marcar la diferencia entre lo que fuí y lo que soy ahora.
Convirtiendo las ilusiones en fino polvo para que se lo lleve en viento. Procurando que con él se vayan la desilusión, el coraje, laa decepción, el dolor lacerante. Mis sueños y el amor desenfrenado que te tengo.
Despidiendo por los poros repugnancia por las cosas que me haces, lo que me has hecho y lo que llegaras a hacerme.
Procurando sujetar entre mis abatidos brazos los pedazos que quedan de mí, buscando sostener el corazón en su sitio con las manos que se quedaron vacías de tanto dar.
Esperando que en tí se aloje el reconocimiento de los errores cometidos, la desconsideración bajo la que me has tenido y los agravios infligidos.
Para que los lleves contigo. Para que cargues con ellos. Para que pienses en mí.





"Tal vez esto nunca comenzó,
desgarrando el corazón.
Yo sería tu memoria.
Perdiste el miedo,
desaparecieron los sentimientos.
Puedo ser tu memoria?

Así que, volvamos, volvamos, volvamos a donde estábamos.
Justo como imagino.
Nunca volveré a sentirme así.
Y de vuelta, volvemos al desastre.
Mi corazón late más rápido.
Aferrándome a sentir lo mismo."

martes, 20 de abril de 2010

Dualidad


Te odio.
Porque nunca antes había deseado morir para no sentir tanto dolor.
Te odio.
Por ser tan cobarde como para no hablar en el momento las cosas que veniste a decir apenas hoy.
Te odio.
Por no decir las cosas como son, por callarte y dejar pasar el tiempo. Por hacerme sufrir como sufriendo estoy.
Te odio.
Porque no puedes ni siquiera ponerle fin a lo que has iniciado.
Te odio.
Por tu manera de evadirme, por tu indecisión, por tu falta de valor.
Te odio.
Porque no te importa pisotear mi amor, aún cuando ya lo has maltratado demasiado.
Te odio.
Por ser el objeto de mis sueños.
Te odio.
Porque sin ti, vivir se siente como un infierno.
Te odio.
Porque eres lo que yo más he amado.
Te odio.
Porque tienes alguien más a tu lado.
Te odio.
Por no amarme como te amo.
Te odio...
Porque no puedo dejar de amarte como te amo.
Te odio...
Y sin embargo, te amo.

miércoles, 7 de abril de 2010

Dificultades - Hearing damage

Desesperación. Pérdida. Abandono. Traición. Desencanto. Desilusión. Rabia. Hastío.
Mezcla de sentimientos que me agobian, me atan, me constriñen, me flagelan, me hieren.
Tengo que admitir que muero de ganas de llamarle por teléfono, de escuchar su voz. Pero no, me aguanto. Y muero un poco cada dia sin saber de él. Pero me aguanto!
Y muere parte de mi alma con cada lágrima que no he derramado, porque me guardo todo. Y me aguanto.
Me conservo firme por fuera, la procesión va por dentro; pero va matando mi sentir... va matando mis ilusiones, mi pasión, mis ganas de todo, me siento como muerta en vida.
Y él no se merece tanto de mi parte. Sabe que sin él mi pena es inmensa y no le importa así que ¿de qué sirve que vaya por la vida como zombie, si él está sumamente feliz?
¿Qué objeto tiene el pasar los días enajenando mi mente con estupideces, si él no sabe lo que me pasa? ¿Cuán inútil es desperdiciar mis horas, minutos, segundos, amando a alguien cuya vida sigue sin la más mínima señal de que le importo?
¿Hasta dónde voy a ser capaz de soportar? ¿En qué momento mi amor sentirá que es suficiente y gritaré "ya basta" para dejar de ser tan infeliz, pasar la página y dejar de poner todas mis esperanzas en él?
Dejaré de engañarme a mí misma cuando veo el teléfono y espero que suene con ese tono característico de él. Dejaré de mentirme esperando que deje a un lado su vida y piense en mí.
¿Dejaré de amar? Algún día. No hoy. No mañana. No sé cuándo.
Dejaré de llorar a cuenta gotas. Dejaré de lacerar mi piel con los recuerdos de tus besos, de tus caricias. Dejaré de ser la idiota que te ama ante todo y contra todo. Dejaré de llorar por dentro. Expulsaré de mi sistema todas y cada una de mis lágrimas por ti. Las que me quedan. Las que provocaste al alejarte de mí.
Pero dejaré de amar con esta intensidad que me obnubila la razón, carece de sentido y socava mi integridad.
Así y todo, no me voy a rendir. Esto aún no acaba... disfruta lo que puedas mientras estés lejos. Después pagarás lo que me debes. Pagarás mis lágrimas. Pagarás por mi amor.


Hearing Damage

Thom Yorke




A drunken salesman
Your hearing damage
Your mind is restless
They say you’re getting better
But you don’t feel any better

Your speakers are blowing
Your ears are wrecking
Your hearing damage
You wish you felt better
You wish you felt better

domingo, 4 de abril de 2010

Fade out

Se me han acabado las lágrimas.
Ya no tengo manera de expresar mi dolor más que sintiéndolo.
Ya no puedes saber lo que me mata, ya no verás mis lágrimas correr.
Se me han acabado las lágrimas. Se me acabaron las ganas de llorar.
Ahora sólo me queda sentir.
Y poco a poco, incluso el sentimiento se irá desvaneciendo.
Dentro de un tiempo, me dejarás de doler.

sábado, 3 de abril de 2010

Incontenible

No me voy a rendir.
Aunque el corazón me sangre día con día.
A pesar que cada vez me hagas más daño.
No me voy a rendir.

No me voy a rendir.
Porque cada golpe hace más resistente mi armadura.
Porque cada herida que me inflinges, deja una marca y me hace más fuerte.
Por eso no me voy a rendir.

No me voy a rendir.
Ni sabiendo lo que sé.
Ni escuchándote decir que no me amas.
Ni viéndote derrochar amor por alguien más.
No me voy a rendir.

No me voy a rendir.
Porque no está en mi naturaleza renunciar sin haber intentado.
Porque es demasiado lo invertido para no saber si da algun resultado.
No me voy a rendir.

¿Estás dispuesto a soportarlo?
A cargar cada uno de los ladrillos de lo que estoy por construír.
A llevar a cuestas el castillo que he soñado para mí.
¿Tienes la fuerza suficiente para aguantarlo?

Porque yo no me voy a rendir!





Butterflies and hurricanes

C
hange,
everything you are
and everything you were
your number has been called
fights, battles have begun
revenge will surely come
your hard times are ahead

best,
you've got to be the best
you've got to change the world
and you use this chance to be heard
your time is now

change,
everything you are
and everything you were
your number has been called
fights and battles have begun
revenge will surely come
your hard times are ahead

best,
you've got to be the best
you've got to change the world
and you use this chance to be heard
your time is now

don't,
let yourself down
don't let yourself go
your last chance has arrived

best,
you've got to be the best
you've got to change the world
and you use this chance to be heard
your time is now

martes, 30 de marzo de 2010

El dulce placer de la revancha!

Una mujer recién divorciada, pasó el primer día bien triste empacando sus cosas en baúles y maletas y su mobiliario en grandes cajas.
El segundo día vinieron y recogieron sus pertenencias y muebles.
El tercer día se sentó en el suelo en el comedor vacío, puso música suave,dos velas, dos kilos de camarones, un plato de caviar y una botella de vino blanco frío hasta más no poder.

Cuando terminó de comer, desmontó todos los tubos de las cortinas de cada cuarto, le quitó los tapones de los extremos y dentro le puso la mitad de los camarones y un buen poco de caviar y las colocó de nuevo con sus tapones de los extremos.

Cuando el marido regresó a la casa se mudó con nuevos muebles y con nueva novia. Todo fue perfecto los primeros días. Lentamente, la casa empezó a oler.

Trataron de todo, limpiaron, trapearon y airearon toda la casa. Los ventiladores fueron revisados por si hubiera ratones muertos y las
alfombras fueron lavadas.

En cada esquina se colgaron perfumadores de aire. Se gastaron cientos de potes de spray anti-olor. Hasta pagaron para cambiar todas las caras alfombras de la casa.
Nada funcionó. Nadie volvió a visitarlos, los trabajadores se negaban a trabajar en la casa y hasta la sirvienta renunció.
Finalmente, el marido y la novia tuvieron que mudarse ya desesperados.

Todavía al mes no habían encontrado a quien venderle la hedionda casa. Inclusive los vendedores se negaban a responder a sus llamadas.
Decidieron gastar muchísimo dinero comprando una nueva casa.
La ex esposa llamó al hombre para asuntos del divorcio y le preguntó cómo estaba. El le contestó que bien, que estaba vendiendo la casa pero sin decirle las verdaderas razones.

Ella lo escuchó con mucha calma y le dijo que ella extrañaba demasiado la casa y que ella hablaría con los abogados para arreglar los papeles con tal de que conseguir la casa de nuevo.
Sabiendo que su ex esposa no tenía la menor idea del mal olor el aceptó la negociación por una décima parte del precio real de la casa con tal de que ella firmara ese mismo día.
Ella aceptó y en menos de una hora él le mandó los papeles para firmarlos.

Una semana más tarde el hombre y su novia se pararon en la puerta de la vieja casa con una sonrisa en los labios viendo como empacaban todos sus muebles y los metían en un camión camino a su nueva casa...

...incluyendo los tubos de cortina.

¡ME ENCANTAN LOS FINALES FELICES! ¿A TI NO?

Alguien dijo algo así como: "los hombres deberían entender que las mujeres somos invencibles, imparables e insuperables"... y para prueba unos simples cortineros bastaron...

lunes, 15 de marzo de 2010

Te pertenezco



Cuando te besé por vez primera, abandoné toda barrera en mí para demostrarte mi amor.
Cuando te besé por primera vez, me di cuenta de lo irremediable de lo que siento por ti.
En ese primer contacto entre nosotros, sentí una avalancha de emociones.
En ese primer beso, dejé parte de mi alma en ti.
Y tú
estremeciste mi vida.
Cimbraste mi alma.
Redujiste mi ser a escombros.
Tocaste mi corazón.
Moviste cada fibra.
Calcinaste mi piel.
Cada vez que nos besamos...
Ardo.
Me estremezco.
Me cimbras, me reduces.
Me tocas, me mueves.
Me posees.
Te posesionaste de mi sin saberlo siquiera, sin desearlo siquiera, sin esperarlo siquiera.
Sin esperarlo siquiera.
Nada soy si no siento.
Nada soy.
Sin tí.
Nada soy.
Nada.